Tras el devastador impacto del huracán Otis en 2023, la economía de Guerrero, particularmente en Acapulco, sufrió un duro golpe que llevó al cierre temporal o definitivo de numerosas franquicias. De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Franquicias, actualmente existen apenas 180 marcas operando en el estado, una cifra que revela el rezago respecto a otras entidades del país. Sin embargo, la paulatina recuperación de la actividad turística y comercial en Acapulco abre una ventana de oportunidad para la reactivación del sector franquiciante, considerado por expertos como una de las alternativas más viables para la generación de empleo y el impulso de la economía local.
Empresarios y representantes de cámaras de comercio coinciden en que Guerrero necesita atraer más marcas de franquicia para diversificar su oferta de productos y servicios, así como para fortalecer el ecosistema emprendedor. Señalan que la llegada de nuevas franquicias no sólo implica inversión y generación de empleos directos, sino que también propicia el desarrollo de proveedores y mejora la calidad de atención al cliente. La meta, afirman, es convertir a Acapulco y otras ciudades turísticas en polos de innovación comercial capaces de competir con destinos como Cancún, Guadalajara o Monterrey, donde la presencia de franquicias supera ampliamente la media nacional.
En este contexto, la celebración del Encuentro de Franquicias 2026 en Acapulco, anunciado recientemente por la Secretaría de Fomento Económico, cobra especial relevancia. El evento reunirá a más de 40 modelos de negocio nacionales e internacionales que buscarán cautivar a inversionistas locales y regionales. De acuerdo con la Canaco local, este tipo de foros son fundamentales para sensibilizar a los emprendedores sobre las ventajas de apostar por el modelo de franquicia, así como para establecer alianzas con firmas que ya han probado su éxito en otras plazas del país.
No obstante, los retos para la expansión de franquicias en Guerrero son considerables. Además de la recuperación post-huracán y los estragos económicos que dejó la pandemia, los empresarios enfrentan obstáculos como la inseguridad, la burocracia y la falta de incentivos fiscales. A esto se suma la necesidad de capacitación para los nuevos franquiciatarios, quienes deben cumplir con estándares de calidad y operación definidos por las marcas. Las cámaras empresariales han solicitado al gobierno estatal y municipal la creación de programas de apoyo que permitan a los inversionistas locales sumarse a la ola de reactivación económica a través de las franquicias.
Mientras tanto, la reactivación de las franquicias en Acapulco y otras ciudades de Guerrero avanza de la mano con el regreso paulatino del turismo nacional e internacional. Sectores como alimentos y bebidas, servicios de salud, educación y comercio minorista encabezan la lista de oportunidades para el crecimiento del modelo de franquicia en la entidad. El reto será lograr que más marcas se interesen en invertir en Guerrero y que los emprendedores locales vean en las franquicias una vía segura y rentable para contribuir a la reconstrucción económica y social del estado, tras los embates de fenómenos naturales y crisis recientes.





