Bahía de Acapulco en peligro: Nueva construcción de muelle amenaza el ecosistema marino

By: Protagonista

La bahía de Acapulco se encuentra bajo una creciente amenaza ambiental debido a un proyecto que contempla la construcción de un muelle de 350 metros de longitud. Este muelle, que se espera esté operativo para 2027, tiene como objetivo recibir buques cruceros de gran capacidad, lo que podría alterar significativamente las corrientes marinas y poner en peligro la biodiversidad local, incluyendo especies como las ballenas y tortugas marinas. La obra sería financiada con recursos federales a través de la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) y estaría a cargo de la empresa Global Ports Holding, que ha obtenido una concesión para manejar el turismo de cruceros en la zona.

Los ambientalistas han expresado su preocupación por la falta de consulta social y la ausencia de estudios de impacto ambiental que evalúen las consecuencias de esta construcción. A pesar del crecimiento global de la industria del turismo de cruceros, se ha documentado que estos generan más problemas ambientales que beneficios económicos. Los cruceros son responsables de emisiones contaminantes y del vertido de residuos que perjudican la calidad del agua, así como de la contaminación acústica que afecta a la vida marina.

Un informe de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos indica que un solo crucero con capacidad para 3,000 pasajeros puede generar semanalmente la misma cantidad de aguas residuales que mil 515 piscinas olímpicas, las cuales, en muchas ocasiones, son arrojadas directamente al mar. Además, los cruceros también contribuyen a la contaminación del aire; un estudio reveló que en 2022, los cruceros europeos emitieron más óxido de azufre que mil millones de vehículos, lo que pone de manifiesto su impacto negativo en la atmósfera y en la salud de los ecosistemas marinos.

La contaminación acústica es otro aspecto preocupante, ya que los ruidos generados por los motores y actividades de los cruceros pueden afectar gravemente la comunicación y el comportamiento de los mamíferos marinos. Un estudio de 2019 alertó sobre cómo estos ruidos pueden desplazar a las especies y, en algunos casos, causarles daño directo. La fauna marina, que depende de sonidos naturales para su orientación y alimentación, se ve amenazada por la creciente actividad de estas embarcaciones.

Por último, la cantidad de desechos plásticos generados por los cruceros es alarmante, alcanzando hasta 50 toneladas por semana. Este tipo de residuos, que a menudo son confundidos con alimento por la vida marina, representa un peligro significativo para las especies en la bahía de Acapulco, que es un hábitat crucial para tortugas y ballenas. A pesar de los supuestos beneficios económicos que el turismo de cruceros podría traer, los expertos advierten que el daño ambiental y la poca aportación a la economía local hacen que este proyecto sea altamente cuestionable. La comunidad se enfrenta a una decisión crítica: ¿se llevará a cabo esta obra sin el consentimiento del pueblo y a costa de su bienestar ambiental?