El investigador Valentín Álvarez Hilario, profesor de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), señaló que el rezago tecnológico y educativo en Guerrero continúa siendo un obstáculo importante para el desarrollo académico y profesional de los estudiantes, especialmente en regiones como La Montaña, Costa Chica y la Sierra. Según el académico, el escaso apoyo institucional y gubernamental es un factor determinante que limita el acceso de estudiantes y maestros a herramientas digitales, restringiendo así la incorporación de nuevas formas de aprendizaje y la innovación educativa en el estado. Esta problemática se traduce en una brecha cada vez más profunda entre las comunidades urbanas y rurales, donde los recursos tecnológicos son prácticamente inexistentes en muchas escuelas.
Álvarez Hilario, coordinador del Doctorado en Innovación y Cultura Digital de la Uagro, explicó que la falta de infraestructura tecnológica y la escasa conectividad han perpetuado históricamente las desigualdades educativas en las zonas más alejadas del estado. El acceso limitado a Internet y dispositivos adecuados impide a los estudiantes y docentes aprovechar las oportunidades de formación que actualmente ofrece la tecnología, como cursos en línea, plataformas educativas y recursos digitales que son comunes en otras regiones del país y el mundo. Esta situación, según el académico, condena a muchos jóvenes a un modelo de enseñanza tradicional desfasado y poco competitivo frente a los estándares globales.
Durante una capacitación dirigida a directores del subsistema Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI) en Acapulco, el profesor destacó la importancia de la innovación en los líderes educativos para transformar el sistema de enseñanza. En entrevista, subrayó que el aprendizaje moderno depende en gran medida del uso de tecnologías disruptivas que permiten modificar los paradigmas educativos, facilitando el acceso a cursos internacionales y el intercambio de conocimientos sin fronteras. Sin embargo, recalcó que la exclusión digital priva a los estudiantes de estas oportunidades, generando un círculo vicioso de rezago y falta de competitividad.
Álvarez Hilario puntualizó que la falta de innovación no se debe únicamente a factores geográficos, sino también a la carencia de respaldo institucional hacia los niveles educativos que atienden a poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad. Esta ausencia de apoyo dificulta la actualización de los docentes y el acceso de los estudiantes a nuevos conocimientos, perpetuando así la brecha educativa. El investigador hizo un llamado a los directivos y responsables de políticas públicas para que tomen conciencia sobre la necesidad de impulsar acciones que permitan reducir estas desigualdades, pues sin acceso a tecnologías que transforman los métodos de aprendizaje, los estudiantes guerrerenses no pueden competir en igualdad de condiciones con sus pares de otras regiones.
Finalmente, el académico sostuvo que el talento y las capacidades existen en todas las regiones del estado, incluso en las comunidades más apartadas, pero son las condiciones sociales y económicas adversas las que orillan a muchos jóvenes a abandonar sus estudios. Añadió que no es indispensable vivir en países desarrollados para innovar, sino contar con incentivos, motivación y acceso a la información. Respecto al nivel medio superior, reconoció que si bien existe la percepción de que los egresados de bachillerato están mejor preparados, es necesario cuestionar cuántos logran ingresar y permanecer en la universidad, especialmente en un contexto donde incluso los jóvenes altamente capacitados enfrentan dificultades para encontrar empleo. Álvarez Hilario informó que, desde el Doctorado que coordina, están desarrollando una investigación longitudinal para dar seguimiento a estudiantes de tercer año de bachillerato, con el objetivo de analizar su ingreso y permanencia en la universidad, y así contar con datos que permitan evaluar el impacto real de la formación académica y diseñar mejores políticas educativas en Guerrero.





