En Acapulco, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) ha iniciado una serie de estudios en la zona federal de Puerto Marqués, donde se encontraban 15 restaurantes que sufrieron severos daños tras el paso del huracán John en septiembre de 2024. Estas investigaciones tienen como objetivo evaluar las condiciones del suelo para determinar la posibilidad de llevar a cabo obras de reforzamiento necesarias contra la erosión y, eventualmente, la reconstrucción de los establecimientos que fueron destruidos.
La devastación provocada por el huracán John dejó a muchos restauranteros de la franja costera en una situación crítica, motivando a los afectados a solicitar la intervención de las autoridades para recuperar sus negocios. Desde el desastre, estos propietarios han estado en contacto con diferentes niveles de gobierno, buscando soluciones que les permitan reiniciar sus actividades comerciales en la playa de Puerto Marqués.
Un residente de la zona afectada ha manifestado que las labores que actualmente se están llevando a cabo son parte de los acuerdos establecidos con las autoridades tanto federales como estatales. Este vecino también ha mencionado que el próximo 28 de agosto se llevará a cabo una reunión crucial con representantes de Fonatur, donde se presentará un proyecto que aborda las características de los nuevos establecimientos y se discutirá la viabilidad de construirlos utilizando materiales alternativos o sobre palafitos.
La empresa que ha sido contratada por Fonatur ya ha comenzado a realizar perforaciones en el área, con el propósito de analizar las condiciones del terreno y evaluar la posibilidad de construir un muro de contención que proteja a la zona de la erosión y el oleaje. Según la información proporcionada, esta fase inicial se centra en determinar la resistencia del suelo y la efectividad de las futuras estructuras que se planean edificar.
Es importante destacar que, aunque se han iniciado estos estudios, algunos de los locales del Bloque 3 han decidido ampararse para evitar su demolición hasta que se presente un plan integral por parte de los gobiernos involucrados. Los estudios también se enfocan en identificar la presencia de agua en el subsuelo y los efectos que el mar de fondo tiene sobre el área donde se ubicaban los negocios. Los restauranteros, en su mayoría adultos mayores, han expresado su preocupación por la falta de información sobre la duración de los estudios y los materiales que se utilizarán en la reconstrucción de sus establecimientos.





