Productores de maíz en Guerrero solicitan declaración de zona de desastre por sequía que afecta a 350 mil agricultores

By: Protagonista

En Guerrero, un grupo de productores de maíz y organizaciones campesinas ha solicitado formalmente a las autoridades que se declare al estado como zona de desastre, en respuesta a la severa sequía que está afectando diversas áreas. Esta situación, según sus estimaciones, podría resultar en la pérdida total de la cosecha de maíz en aproximadamente 500 mil hectáreas, lo que tiene implicaciones alarmantes para la seguridad alimentaria y la economía local.

Durante una conferencia de prensa celebrada en la capital del estado, Chilpancingo, los representantes del sector agrícola expresaron que la escasez de lluvias no solo impacta los cultivos, sino que también amenaza los sustento de miles de familias que dependen del trabajo en el campo. Esta crisis agrícola se presenta en un contexto donde la producción de maíz es crucial para la vida económica de la región.

Ventura Reyes Urióstegui, un portavoz de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, informó que en la entidad operan alrededor de 350 mil productores de maíz que cultivan en un total de 500 mil hectáreas. La situación actual es particularmente grave, ya que se estima que la producción de este ciclo agrícola podría verse comprometida en su totalidad. Reyes destacó que los daños causados por la sequía no se limitan a las áreas tradicionalmente afectadas, sino que se han extendido a regiones que antes no enfrentaban tales problemas.

Los agricultores mencionaron que el gobierno local había comenzado un censo para evaluar las pérdidas en las regiones de Norte y Tierra Caliente, pero esta tarea se suspendió al detectar que la magnitud de la crisis era mucho mayor de lo inicialmente previsto. La falta de precipitaciones ha afectado incluso a comunidades de La Montaña, que se están viendo confrontadas con condiciones climáticas adversas. Guillermo Reyes, presidente de la Confederación Nacional Campesina, añadió que muchas plantas de maíz no han logrado crecer adecuadamente, con algunas sin llegar a producir mazorcas, lo que imposibilita su cosecha.

Ante este sombrío panorama, las organizaciones campesinas han solicitado al Gobierno Federal y Estatal que se implementen políticas públicas emergentes para mitigar las pérdidas y brindar apoyo a las familias afectadas. Asimismo, los productores propusieron fortalecer la infraestructura hidráulica del estado como una medida a largo plazo frente a problemas de agua que podrían intensificarse. Evencio Romero Sotelo, líder de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Guerrero, señaló la necesidad de reactivar el proyecto hidroeléctrico de la presa La Parota, aunque reconoció que existen grupos que se oponen a esta iniciativa. Si Guerrero es declarado zona de desastre, los campesinos esperan que las soluciones se adapten a las particularidades de cada región, dadas las variaciones en los daños sufridos.