Vecinos de Cuyuxtláhuac expulsan a Ejército y GN con palos tras incendio de escuela

By: Protagonista

En la localidad de Cruz Fandango, perteneciente al municipio de Alcozauca, un incidente violento tuvo lugar el 12 de agosto de 2026, cuando un grupo de aproximadamente 70 habitantes de Cuyuxtláhuac se enfrentó a elementos de las fuerzas armadas y de la Guardia Nacional. Este conflicto se desató en el contexto de una demanda por seguridad formulada por los vecinos de Cruz Fandango, quienes habían sido víctimas de agresiones y amenazas por parte de la comunidad vecina, lo que culminó en la quema de la Escuela Primaria Cuauhtémoc.

El día de los disturbios, a primera hora de la mañana, una comitiva compuesta por cuatro soldados y cuatro agentes de la Guardia Nacional llegó al pueblo en respuesta a una solicitud de asistencia presentada ante el gobierno federal. Su misión consistía en proporcionar seguridad y colaborar en la limpieza de las instalaciones escolares dañadas. Sin embargo, este despliegue militar resultó efímero, ya que los pobladores de Cuyuxtláhuac, armados con herramientas de trabajo como picos y barretas, los forzaron a retirarse en cuestión de horas.

Román González Castro, portavoz de los habitantes de Cruz Fandango, relató que la llegada de las fuerzas de seguridad representaba un primer paso hacia la solución de sus problemas, ya que habían estado demandando un módulo de seguridad en su Comisaría municipal debido a la violencia sistemática que enfrentan. El abogado Pedro Miranda, quien apoyó a los vecinos, expresó que la situación ha superado la capacidad del gobierno estatal para mediar en el conflicto, lo que ha llevado a la población a buscar la intervención a nivel federal.

Desde hace tres semanas, un grupo de residentes de Cruz Fandango ha mantenido un plantón frente al Palacio Nacional en la Ciudad de México, exigiendo atención a su situación de inseguridad. A pesar de haber sido convocados a reuniones con funcionarios del gobierno, como el delegado de Gobernación federal y el subsecretario de Asuntos Agrarios estatal, las promesas de solución han sido insatisfactorias, lo que ha aumentado la frustración de los manifestantes.

González Castro también acusó a varios líderes del grupo agresor de Cuyuxtláhuac, entre ellos a Cándido y su hermano Isidro Cresencio Sánchez, así como a otros individuos que realizan actividades de intimidación bajo las órdenes del comisariado Celestino López Trinidad. Este complejo panorama revela no solo la lucha por la seguridad en la región, sino también la falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades, quienes hasta el momento no han logrado mediar en un conflicto que ha escalado a niveles preocupantes.